lunes, 22 de junio de 2009

SIN PROYECTO DE VIDA ¿CUAL VIDA?

Algunas veces nos pasamos la vida entera soñando en lo que será el mañana, aquel día soñado, cuando termine mis estudios, cuando llegue la navidad, cuando me case y forme una familia, cuando mis hijos crecen, cuando entran a la universidad, cuando termine de pagar la hipoteca, cuando cambie de auto, en fin, aquí podría seguir y nunca terminar de enumerar las cosas que vamos a hacer “cuando”. Si ¿cuándo las vamos a hacer?, porque nos pasamos planeando el mañana, y nos olvidamos de vivir hoy. Tarde o temprano nos damos cuenta que ese “cuando” no existe y que lo único que existe es lo que he vivido, los años que me he pasado pensando en “cuando”.

Llegó la hora de comenzar a vivir, de hacer o rehacer nuestro proyecto de vida. Dejar de vagar por la vida y hacer hoy lo que siempre desee, pero lo pospuse para “cuando”. Pero muchas veces la vida nos da una segunda oportunidad. Esa oportunidad de subir una montaña, de saborear un buen desayuno, caminar descalzo por la vida, disfrutar de un río, de una puesta de sol, solo de disfrutar lo que tenemos y recordar con ternura lo que se ha ido, pero que fue parte de nuestra vida. Siempre nos pasamos añorando “cuando”, sin darnos cuenta que “cuando”, es hoy.

Nos dedicamos a mortificarnos para “cuando” se pueda y perdemos el mapa de nuestro proyecto de vida y dejamos que la vida se nos vaya a la deriva, dejamos de ser el capitán que decida hoy, lo que voy a hacer hoy. Debemos tomar de nuevo ese control y disfrutar el viaje de la vida y no esperar solo las paradas del destino.

Yo quiero llegar a mi última parada, sabiendo que cuando quise, lo hice y no que fue el destino el que decidía “cuando”, porque quizás “cuando” nunca llegue.

Como decía el poeta Debravo: “Hoy no es día de sentarse de espaldas a la vida, con las manos en cruz y un Jesucristo amargo en las rodillas. Hoy no es día de enclaustrarse en conventos mohosos ni de cantar canciones de novia abandonada. Hoy no es día de ponerse a sumar amoríos y a inventariar los sueños y las tristezas viejas. “


Publicado en el Periodico La Prensa Libre, 27 de marzo del 2009

2 comentarios:

  1. Creo que su artículo es muy acertado, se nos pasa la vida, esperando el mejor momento para hacer las cosas que queremos y no nos damos cuenta, de que el mejor momento es el presente. Definitivamente, es para reflexionar. Lo felicito.

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  2. Parece increíble, pero su artículo es tan cierto, como que necesitaba leerlo, para darme cuenta de que en esta vida me estaba haciendo falta tomar las decisiones adecuadas, para vivir, y sentirme realizada, para cumplir metas y disfrutar en el camino que lleva a su consecución.

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